Historia

Cabo de Palos

Restaurante La Tana

Isidro el Sabio, padre de mi suegro Diego Romero, se supone que a principios del siglo pasado, se afincó en Cabo de Palos, con una tienda de comestibles y demás artículos complementarios, para atender a los escasos habitantes de este rincón, compuesto exclusivamente de pescadores, fareros y puestos de vigilancia costera.

Su vecino, Diego Rebollo, se ocupaba de la venta del pescado.

 

Tenemos una foto,de fecha imprecisa, donde aparece un automóvil –el primero que se utilizó para transporte de pescado-, donde se ve la pescadería de Rebollo y la tienda de Isidro Romero.

Al traspasar el mando a su hijo, Diego Romero, probablemente en los años cuarenta, se produjeron –bajo la nueva dirección- algunos cambios.

Hemos mencionado que los habitantes del poblado eran pescadores, y se supone que en los años cuarenta y cincuenta, serían de economías muy enjutas, lo que provocó que la tienda de comestibles tuviera que cambiar de rumbo.

Finalmente, y al amparo de los primeros veraneantes que hicieron su aparición en este paradisíaco lugar,sin luz eléctrica ni agua corriente, se transformó en una especie de bar, casa de comidas y casino musical.

 

El músico (acordeón) que luego fue transportista, se le conoce por El Músico y sigue en la brecha.

En el año 1965, se iniciaron las obras de La Manga, lo que representó el boom de la zona. Mi suegro, Diego Romero, asistido por su esposa Eusebia y sus hijas Carmen y Pepi, inició el despegue.

En la última década del siglo pasado, con sus hijas ya casadas y agobiado por la pérdida de su esposa, Diego Romero cedió la dirección del Restaurante a Carmen y Pepi, quienes representadas por sus respectivos maridos, se hicieron cargo del local.